

El edificio de oficinas Novartis (actual Monumento), ubicado en Barcelona ha vivido en los últimos años un profundo proceso de transformación tras su adquisición por parte de Freo Group junto a otros inversores internacionales.
Durante todo este proceso, Yntegra Servicios ha desempeñado un papel clave: mantener el edificio plenamente operativo mientras se ejecutaba su reposicionamiento.
En un contexto donde los activos inmobiliarios evolucionan sin detener su actividad, el verdadero reto no está solo en la transformación física, sino en garantizar la continuidad operativa. En el caso de Novartis, esta convivencia entre obra, instalaciones en funcionamiento y usuarios ha exigido una gestión técnica precisa y constante.
Mantenimiento continuo en un activo en evolución
Desde la adquisición del edificio, Yntegra ha estado al frente del mantenimiento integral, asegurando en todo momento el correcto funcionamiento de las instalaciones y la estabilidad técnica del activo.
Este acompañamiento ha sido determinante para que la transformación del inmueble —de antigua sede corporativa a un espacio moderno y adaptado a las nuevas demandas del mercado— se haya desarrollado sin comprometer su operativa.
El mantenimiento, en este tipo de proyectos, deja de ser un servicio reactivo para convertirse en un elemento estratégico que coordina actuaciones, anticipa incidencias y garantiza el rendimiento del edificio.
Clave para preservar el valor del activo
En activos en transformación, la continuidad operativa es un factor crítico tanto para propietarios como para gestores. La capacidad de mantener el edificio en funcionamiento mientras evoluciona permite proteger su valor, asegurar la experiencia de los usuarios y facilitar el éxito de la inversión.
Yntegra ha desarrollado esta labor integrando todos los sistemas del edificio y actuando como nexo entre la operativa diaria y las fases de transformación, alineando a todos los agentes implicados.
Un modelo adaptado al nuevo ciclo inmobiliario
El caso de Novartis refleja una tendencia creciente en el sector: edificios que cambian de manos y se transforman sin detener su actividad.
En este escenario, el mantenimiento se consolida como una herramienta de gestión del activo que no solo conserva, sino que anticipa, coordina y acompaña cada fase de su evolución.
Porque cuando un activo cambia, el mantenimiento marca la diferencia.

